polo ralph lauren careers ‘culpable’ de la pasión de Carmen Polo por las perlas

polo ralph lauren ties ‘culpable’ de la pasión de Carmen Polo por las perlas

La penúltima leyenda viva de la Alta Costura en Espaa, Manuel Pertegaz, se ha marchado justo diez aos después de crear su última gran obra: el traje de novia de la Reina Letizia. Coincidiendo con el aniversario de boda de los flamantes Reyes, el modista catalán, el más grande espaol después de Balenciaga, se despide tal y como llegó. De forma discreta, secreta, misteriosa, igual que su propio personaje, que no tanto la persona “vibrante, curiosa, divertida”, así le definen los privilegiados que le conocieron.

Nacido en Olba, Teruel, hace 96 aos, se trasladó de nio a vivir a Barcelona y pronto enhebró aguja para comenzar a trabajar en una sastrería en la preadolescencia. A los 25 tenía ya su propio taller y toda la alta burguesía catalana se ponía en sus manos. Hizo historia en el mundo de la moda a partir de los aos 50, definiendo su estilo como la ausencia del mismo, ya que fue una esponja de las corrientes de la época que le tocó vivir y que bordaba todo lo que hacía, pues era un gran perfeccionista de la confección y sus siluetas muy aclamadas. sa era precisamente su gran baza: reciclar las tendencias al gusto de sus clientas.

Y eso que, el primer diseador en obtener el Premio Nacional de Diseo de Moda en 1999 tuvo la oportunidad de vestir a Jackie Kennedy y a Audrey Hepburn, su primera musa. De ella elogiaba su delgadez, de hecho se oyó salir de su boca que “un ciervo siempre será más elegante que un hipopótamo”.

En la cresta de su carrera, abrió taller en Madrid, llegó a tener en nómina a 700 personas y se forjó su fama de artesano, más que de artista. Cuenta la leyenda, porque hay mucho también de leyenda en Pertegaz, que cuando Dior murió se propuso su nombre para sustituirle en París. Pedro Mansilla, sociólogo especializado en moda, apunta que probablemente no aceptó por temor, o porque no hablaba francés suficientemente bien. “Era tremendamente exigente consigo mismo”, aclara.

En esa época gris vistió también a Carmen Polo de Franco y a la marquesa de Villaverde. En una entrevista a Pilar Eyre, recordaba esos pases de modelos en los que desfilaban Teresa Gimpera y Naty Abascal en los que las seoras bien acariciaban los vestidos de las maniquíes para revisar el bajo. Narraba anécdotas de sus clientas más ilustres, entre ellas, aseguraba que siempre cobró a Carmen Polo,
polo ralph lauren careers 'culpable' de la pasión de Carmen Polo por las perlas
y que si le hacía rebaja en el precio era porque también se la hacía su compaero Pedro Rodríguez. Al parecer fue Pertegaz quien le aconsejó que se pusiera perlas para dulcificar su rostro.

A pesar de residir siempre en Barcelona, Pertegaz logró internacionalizar su marca. En 1954 recibió el de la Moda en Nueva York y sus prendas ocuparon escaparates de la Quinta Avenida. El Vogue USA y el UK se hicieron eco de sus colecciones y acudió a diversas galas en México junto a Valentino, Oscar de la Renta y Elio Berhanyer.

Elio, la auténtica última leyenda viva de la Alta Costura en Espaa, fue uno de sus compaeros más queridos. Heredó con Pertegaz la clientela de Balenciaga cuando éste se retiró, si bien Bernhanyer se quedó con el público joven y moderno y el catalán con el más veterano y clásico.

A ambos les costó adaptarse a los nuevos tiempos, pues cuando murió Franco, se acabaron las fiestas de la alta sociedad y no hubo más remedio que adaptarse al Pertegaz lo pasó mal en esa transición y tuvo que cerrar su taller a finales de los 70, para reabrirlo después con su clientela fiel que aún se seguía haciendo trajes a medida. En esa época su musa era Bibis Salisachs, marquesa de Samaranch, su más íntima amiga, a quien vistió desde su boda en 1955. También Carmen Suqué.

Pionero en lanzar al mercado licencias de su ensea en perfumes y accesorios, logró así un microclima con su marca y desahogarse económicamente. Su legado era tan extenso y exitoso que en las últimas décadas de su vida se sucedieron los homenajes. En 1999 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes y otros muchos galardones. Eso le animó a no retirarse nunca, lanzando colecciones de joyas, incluso una masculina.

En 2004 vio cumplido el sueo de cualquiera en su gremio, una retrospectiva sobre su obra en el Museo Reina Sofia que orquestó Elio Berhanyer. Ese mismo ao se coronó como creador, le dieron la Aguja de Oro y logró el encargo más importante de su vida: vestir de novia a la futura Reina Letizia. El vestido, con cuello corola (parecido al de chimenea) y bordado en flores de lis, fue un éxito de crítica y público. Aunque siempre hubo rumores de que tuvo algún roce con Letizia por el escote y las mangas (cuentan que la actual Reina intervino demasiado en el diseo), lo cierto es que Pertegaz siempre agradeció este encargo a la Casa Real y se mostró muy orgulloso de él.

Después de aquello siguió activo en su taller de la calle Diagonal, prácticamente hasta su muerte, pues siguió dibujando con la misma destreza del primer día. Rodeado de sus más fieles escuderos, sus sobrinas Dioni y Sionín, su secretaria Belén y su mano derecha, ngel, que empezó como aprendiz en el taller de Pertegaz hace más de 40 aos y ha estado toda su vida a su lado como primer espada. Ellos son sus herederos y con ellos ha disfrutado el final de su vida en su bonita casa repleta de antigedades de la Costa Brava. Manuel Pertegaz hubiera sido un artista idolatrado por las masas de haber nacido en cualquier otro país de este pequeo mundo. Pero aquí, con adjudicarle el título de modisto del franquismo, casi enterraron su obra, que solo con el paso del tiempo ha ido recuperando el lugar que le correspondía. Bajo el título de este blog, ha escrito una novela y las contraportadas del periódico del domingo cuando su maestra Carmen Rigalt ha estado de vacaciones. Lo suyo es analizar a los personajes de actualidad en clave de humor. Unos días habla de su estilo, otras de sus posados en las revistas. Pero todas las veces somete a las ‘celebrities’ de cualquier ámbito (moda, cine, política, empresa) a un examen muy particular. Si es usted famoso,
polo ralph lauren careers 'culpable' de la pasión de Carmen Polo por las perlas
eche a correr.